En está tarde con mucha lluvia, el cazador Bengalí (Ben) quiso demostrar a su pequeña hermana Dulúu (Tierna) su cariño. Una gran gatificación del cuento "¡Soy una cazadora!"; el cual se puede encontrar en el libro Gatohólicos Anónimos
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miércoles, 17 de mayo de 2017
lunes, 17 de abril de 2017
sábado, 5 de noviembre de 2016
Portada viva
jueves, 27 de octubre de 2016
Ágata, la panterita nebulosa
Ágata
Personas sin corazón, apenas vieron que la pequeña gatita tenía dientes, aprovecharon que ya no necesitaba la leche materna y la abandonaron en una parada de autobús (poco transitada por humanos, aunque no así de vehículos).
Una mujer iba a su trabajo y al dirigirse para abordar el autobús, vio que las personas esquivaban "algo" a los pies de ellas. Al acercarse, se percató de que se trataba de un pequeñísimo felino, que la gente casi aplastó y pateó.
Con un rápido movimiento, la mujer se inclinó y tomó al gato. Con él en brazos, abordó el autobús; cuando se sentó, puso a la la pequeña gata en su regazo, y ésta se puso de puntillas y le lamió la barbilla a su rescatadora. Antes de llegar a la oficina, la mujer pasó y compró lo necesario para tener a la pequeña gatita cómoda y alimentada ahí mismo, en su lugar de trabajo.
La mujer llamó a su esposo para contarle lo ocurrido; éste le dijo: "la pequeña te adoptó, tenés que ponerle un nombre y traerla a casa". Viendo la tonalidad y la forma de las manchas en el pelaje de la felina, ella le puso el nombre de Ágata. Esta gatita es muy energética y posee un lado salvaje. Uno de sus pasatiempos favoritos es trepar a alturas que sus hermanos felinos ni siquiera contemplan como posibilidades, por lo cual se ganó el sobrenombre de "pantera nebulosa", ya que su comportamiento recuerda a esos felinos salvajes.
Ágata se menciona en el cuento "¡Soy una cazadora!", como una de las hermanas de la protagonista. Si desea leer esta historia, la puede encontrar en el libro Gatohólicos Anónimos.
Personas sin corazón, apenas vieron que la pequeña gatita tenía dientes, aprovecharon que ya no necesitaba la leche materna y la abandonaron en una parada de autobús (poco transitada por humanos, aunque no así de vehículos).
Una mujer iba a su trabajo y al dirigirse para abordar el autobús, vio que las personas esquivaban "algo" a los pies de ellas. Al acercarse, se percató de que se trataba de un pequeñísimo felino, que la gente casi aplastó y pateó.
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| Ágata, calculando su salto |
La mujer llamó a su esposo para contarle lo ocurrido; éste le dijo: "la pequeña te adoptó, tenés que ponerle un nombre y traerla a casa". Viendo la tonalidad y la forma de las manchas en el pelaje de la felina, ella le puso el nombre de Ágata. Esta gatita es muy energética y posee un lado salvaje. Uno de sus pasatiempos favoritos es trepar a alturas que sus hermanos felinos ni siquiera contemplan como posibilidades, por lo cual se ganó el sobrenombre de "pantera nebulosa", ya que su comportamiento recuerda a esos felinos salvajes.
Ágata se menciona en el cuento "¡Soy una cazadora!", como una de las hermanas de la protagonista. Si desea leer esta historia, la puede encontrar en el libro Gatohólicos Anónimos.
domingo, 23 de octubre de 2016
Tigro y Dr Pipi Segundo: los gemelos milagrosos
Tigro y Dr Pipi Segundo (Dr Pipi)
Estos pequeños felinos fueron rescatados a escasos ocho días de nacidos, cuando su mamá fue ahuyentada por maquinaria pesada en una demolición.
Muchas personas les auguraron pocas probabilidades de vida ya que les urgia una madre nodriza (especialmente porque el menor estaba tan débil que apenas se movia); pero estos pequeños gemelos se aferraron a la vida.
Gracias a los cuidados de sus padres humanos, que incluían desvelos, entrenamiento y atención médica, estos bebés superaron su estado de peligro y ahora son dos grandes y hermosos felinos adultos.
Tigro es el más grande de los dos (también es el mayor); es muy cariñoso y es el primero en aceptar a nuevos miembros de la familia. Le gusta proteger a los más pequeños.
Dr Pipi Segundo (su nombre fue dado en honor a un gato muy querido y peculiar, llamado Dr Pipi o Ace) es más pequeño y delgado. Quién no lo conoce pensará que él es distante e indiferente, pero en realidad es también muy cariñoso y dulce.
Su historia de supervivencia está narrada en el cuento "Mamá gata" (donde aparecen como ellos mismos), y también aparecen en el relato "¡Soy una cazadora!", interpretando a El Doctor y El Tigre. Si desea leer estás historias, las puede encontrar en el libro Gatohólicos Anónimos.
Estos pequeños felinos fueron rescatados a escasos ocho días de nacidos, cuando su mamá fue ahuyentada por maquinaria pesada en una demolición.
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| Dr Pipi Segundo a los quince días. |
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| Tigro a los quince días |
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| Tigro y Dulúu |
Tigro es el más grande de los dos (también es el mayor); es muy cariñoso y es el primero en aceptar a nuevos miembros de la familia. Le gusta proteger a los más pequeños.
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| Dr Pipi Segundo |
Su historia de supervivencia está narrada en el cuento "Mamá gata" (donde aparecen como ellos mismos), y también aparecen en el relato "¡Soy una cazadora!", interpretando a El Doctor y El Tigre. Si desea leer estás historias, las puede encontrar en el libro Gatohólicos Anónimos.
viernes, 21 de octubre de 2016
Bengalí, un gatito de voz potente
Bengalí, el gatito de voz potente
Bengalí fue llevado a un refugio de gatos; estaba flaco y era más pequeño que otros gatitos de su edad. Durante el tiempo que permaneció en la casa cuna (tres días), él sin querer evitó que sus cuidadoras lograran dormir esas noches. Su voz potente causaba que sus maullidos fuesen muy fuertes y escandalosos.
El día que llegó la pareja afortunada (que él adoptó como padres), hizo todo lo posible por destacar entre los demás felinos que se encontraban en el lugar. Al hombre le encantaba su potente voz, pero como acababan de adoptar a una gatita negra, no estaba seguro si podían llevarlo a él también. Cuando ya se iban a marchar, Bengalí se sentó sobre un libro de la pareja y los miró con unos ojos tan suplicantes que ahí mismo fue llamado Bengalí y fue así trasladado a su nuevo hogar junto a su ahora nueva hermanita.
Tuvo que someterse a una pequeña cuarentena, ya que tenía un cuadro de diarrea severo que podía contagiar a los demás gatos de su nueva manada; dos de sus hermanitas lo acompañaron en señal de solidadidad. Él recuperó la salud y creció grande y fuerte. Además, su voz es cada vez más potente (para la alegría de sus padres humanos).

Ahora, un año después, gracias a sus dotes de gran cazador, se le dio un papel protagónico como "Ben" en el cuento "¡Soy una cazadora!", donde aparece junto a su hermana Dulúu.
Si desea leer este relato, lo puede encontrar en el libro Gatohólicos Anónimos.
Bengalí fue llevado a un refugio de gatos; estaba flaco y era más pequeño que otros gatitos de su edad. Durante el tiempo que permaneció en la casa cuna (tres días), él sin querer evitó que sus cuidadoras lograran dormir esas noches. Su voz potente causaba que sus maullidos fuesen muy fuertes y escandalosos.
El día que llegó la pareja afortunada (que él adoptó como padres), hizo todo lo posible por destacar entre los demás felinos que se encontraban en el lugar. Al hombre le encantaba su potente voz, pero como acababan de adoptar a una gatita negra, no estaba seguro si podían llevarlo a él también. Cuando ya se iban a marchar, Bengalí se sentó sobre un libro de la pareja y los miró con unos ojos tan suplicantes que ahí mismo fue llamado Bengalí y fue así trasladado a su nuevo hogar junto a su ahora nueva hermanita.
Tuvo que someterse a una pequeña cuarentena, ya que tenía un cuadro de diarrea severo que podía contagiar a los demás gatos de su nueva manada; dos de sus hermanitas lo acompañaron en señal de solidadidad. Él recuperó la salud y creció grande y fuerte. Además, su voz es cada vez más potente (para la alegría de sus padres humanos).

Ahora, un año después, gracias a sus dotes de gran cazador, se le dio un papel protagónico como "Ben" en el cuento "¡Soy una cazadora!", donde aparece junto a su hermana Dulúu.
Si desea leer este relato, lo puede encontrar en el libro Gatohólicos Anónimos.
jueves, 20 de octubre de 2016
Luna, la gatita que adoptó a sus padres
Luna, fue llevada a un refugio de gatos con tan sólo un mes de
nacida y su colita quebrada (la tiene en forma de "S", pero eso no le ha impedido ser una gran escaladora).
Una pareja decidió hacer una visita al refugio para entregar una donación para los felinos que esperan ahí conseguir un hogar.
La pequeña Luna, al escuchar las voces de la pareja, salió a
saludarlos, maulló y escalo una malla hasta quedar a la altura de
los hombros de la pareja. Ante tal llamado de atención la mujer la
cargó en sus brazos, pero la pequeña felina saltó a los brazos del
hombre, lo miró a los ojos y le regaló uno de los maullinos más
finos que ella posee.
Ahí mismo esta afortunada pareja humana fue adoptada por está hermosa gatita negra, en ese mismo lugar y momento fue bautizada con el nombre de “Luna”, sin embargo no se fue sola; así como ella, otro pequeño atigrado conquistó los corazones de estos padres humanos.
Después de superar una pequeña “cuarentena” (a la que se sometió siendo solidaria con su querido hermano) fue bien recibida por los demás miembros de la manada felina. Ella participa en el cuento ¡Soy una cazadora! del libro Gatohólicos Anónimos interpretando a Luni.
Una pareja decidió hacer una visita al refugio para entregar una donación para los felinos que esperan ahí conseguir un hogar.
La pequeña Luna, al escuchar las voces de la pareja, salió a
saludarlos, maulló y escalo una malla hasta quedar a la altura de
los hombros de la pareja. Ante tal llamado de atención la mujer la
cargó en sus brazos, pero la pequeña felina saltó a los brazos del
hombre, lo miró a los ojos y le regaló uno de los maullinos más
finos que ella posee.Ahí mismo esta afortunada pareja humana fue adoptada por está hermosa gatita negra, en ese mismo lugar y momento fue bautizada con el nombre de “Luna”, sin embargo no se fue sola; así como ella, otro pequeño atigrado conquistó los corazones de estos padres humanos.
Después de superar una pequeña “cuarentena” (a la que se sometió siendo solidaria con su querido hermano) fue bien recibida por los demás miembros de la manada felina. Ella participa en el cuento ¡Soy una cazadora! del libro Gatohólicos Anónimos interpretando a Luni.
miércoles, 12 de octubre de 2016
Clavi, la gatita bombero
Clavi, fue una gatita que abandoraron en una carretera solitaria junto a sus dos hermanitas (las tres negras), cuando fue rescatada ya era demasiado tarde para una de ellas. Fue adoptada y se acopló muy bien a su nueva camada.
La creencia popular es que los gatos negros son de mala suerte; Clavi demostró todo lo contrario al salvar a su familia de un posible incendio. La mamá humana una mañana salió de la casa y olvidó avisar que dejó algo calentando en la cocina, lo cual se quemó.
La gatita, desesperada, maulló y maulló, rasguñó paredes y ventanas hasta que el padre de familia le abrió la puerta de la habitación donde se encontraba y así se percató del humo que emanaba de la cocina, evitando así una desgracia.
Desde entonces, Clavi es conocida como "la gatita bombero". Tiene un papel secundario en el cuento "¡Soy una cazadora!", interpretando a Clav.
Si desea leer este relato, lo puede encontrar en el libro Gatohólicos Anónimos.
La creencia popular es que los gatos negros son de mala suerte; Clavi demostró todo lo contrario al salvar a su familia de un posible incendio. La mamá humana una mañana salió de la casa y olvidó avisar que dejó algo calentando en la cocina, lo cual se quemó.La gatita, desesperada, maulló y maulló, rasguñó paredes y ventanas hasta que el padre de familia le abrió la puerta de la habitación donde se encontraba y así se percató del humo que emanaba de la cocina, evitando así una desgracia.
Desde entonces, Clavi es conocida como "la gatita bombero". Tiene un papel secundario en el cuento "¡Soy una cazadora!", interpretando a Clav.
Si desea leer este relato, lo puede encontrar en el libro Gatohólicos Anónimos.
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